¿Qué es la CNAE?

El epígrafe de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas de España (CNAE) es un código numérico que se utiliza para clasificar y agrupar las unidades productoras según la actividad que ejercen de cara a la elaboración de estadísticas. En relación con la CNAE nos puede interesar conocer los siguientes puntos:

  • Su origen se encuentra en un reglamento comunitario que pretende que las empresas, las instituciones financieras, los Gobiernos y todos los demás agentes económicos del mercado único dispongan de datos estadísticos comparables y fiables.
  • El epígrafe de la CNAE no tiene relevancia a efectos fiscales y no tiene por qué coincidir con el epígrafe del IAE.
  • En el Real Decreto 475/2007, de 13 de abril de 2007, se aprueba la Clasificación Nacional de Actividades Económicas 2009 (CNAE-2009), que es de aplicación desde el 1 de enero de 2009.
  • La estructura de la CNAE se compone de cuatro niveles de clasificación: sección, división, grupo y clase, con rúbricas identificativas mediante un código alfanumérico de uno, dos, tres y cuatro cifras, respectivamente.
  • La CNAE-2009 es de uso obligatorio en el ámbito de aplicación de la Ley 12/1989, de 9 de mayo, de la Función Estadística Pública para todas aquellas operaciones estadísticas recogidas en el Plan Estadístico Nacional.
  • La CNAE puede cambiar a lo largo de la vida de la empresa en la misma medida que esta puede desarrollar distintas actividades, por lo que, si el epígrafe de la CNAE que hemos indicado como principal con la constitución de la sociedad dejara de serlo, habrá que hacer constar dicha modificación en el Registro Mercantil, remitiendo al registro una certificación con firma legitimada donde se indique el cambio.
  • Una de las aplicaciones de la CNAE es establecer las tarifas que cubren los riesgos profesionales con la Seguridad Social, ya que el importe de la cotización se calculará a partir del CNAE en el que se encuadre la empresa, de manera que una actividad que suponga mayor riesgo de accidentes profesionales estará sujeta a una cotización más elevada.
  • Con la entrada en vigor de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, más conocida como la Ley de Emprendedores, se exige que figure el epígrafe de la CNAE correspondiente a la actividad principal en las escrituras de constitución de las sociedades y en los acuerdos sociales.

¿QUÉ ES EL IAE?

El IAE o impuesto sobre actividades económicas es un impuesto municipal obligatorio, directo y real, cuyo hecho imponible está constituido por el mero ejercicio, en territorio nacional, de actividades empresariales, profesionales o artísticas, se ejerzan o no en local determinado y se hallen o no especificadas en las tarifas del impuesto. En relación con el IAE nos interesa conocer lo siguiente:

  • El epígrafe del IAE es un código numérico que refleja la clasificación a efectos del IAE.
  • Cuando una empresa comienza su actividad debe indicar el IAE en el que va a estar encuadrada.
  • El epígrafe del IAE tiene relevancia tributaria, ya que de su elección se determina si la actividad que se va a desarrollar es empresarial o profesional, y si está sujeta o exenta de IVA.
  • Los epígrafes del IAE son una enumeración exhaustiva y detallada de las diferentes actividades económicas, realizada de acuerdo con la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE).
  • Los epígrafes del IAE se dividen en 3 categorías según se trate de actividades empresariales (ganaderas, mineras, industriales, comerciales y de servicios), profesionales o artísticas.
  • En cada una de las actividades económicas recogidas en las tarifas del IAE se recoge la cuota que tiene asignada cada actividad económica o los criterios para su determinación.
  • Los sujetos pasivos que no estén exentos del IAE están obligados a presentar declaración de alta, debiendo utilizar para ello el modelo 840.
  • Este código se debe incluir en el modelo 036 o 037 cuando se dé el alta de un autónomo o persona jurídica en la Agencia Tributaria, pasando de esta forma a ingresar en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores.
  • El IAE se devenga siempre el día 1 de enero de cada año, coincidiendo el periodo impositivo con el año natural, excepto en los casos de declaraciones de alta, en cuyo caso abarcará desde la fecha de comienzo de la actividad hasta el final del año natural.
  • En los dos primeros años de actividad, tanto los autónomos como las sociedades están exentos del pago de IAE, y a partir del tercer año se debe pagar si se factura más de un millón de euros anuales, por lo que muchos autónomos estén exentos de presentarlo.
  • El plazo para pagar el IAE puede variar, ya que el artículo 62.3 de la Ley General Tributaria confiere a la Administración tributaria competente, que en este caso son los ayuntamientos, la facultad de modificar el plazo de ingreso en periodo voluntario, siempre que dicho plazo no sea inferior a dos meses.
  • Los ayuntamientos determinan en sus ordenanzas fiscales la fecha de pago del IAE, y si no lo hiciesen, el plazo será el periodo comprendido entre el día 1 de septiembre y el 20 de noviembre.

Portal de retenciones y cuadro resumen sobre tipos de retenciones IRPF 2020

La Agencia Tributaria ha publicado un cuadro resumen donde se recogen los distintos tipos de retención que resultarán de aplicación en el Impuesto sobre la Renta. También se incluye el modelo resumen anual donde deben ser declaradas estas retenciones, con indicación de la clave de declaración correspondiente.

DICHO CUADRO SE ENCUENTRA EN: https://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Inicio/La_Agencia_Tributaria/Campanas/Retenciones/Cuadro_informativo_tipos_de_retencion_aplicables__2020_.shtml

Se publica el portal «Declaraciones informativas 2019» que reúne la información y las novedades referidas a las formas y plazos de presentación.

La presentación de declaraciones informativas 2019 podrá realizarse a partir del 1 de enero de 2020.

PUEDES ENCONTRARLA EN:

https://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/informativas.shtml

FUENTE:AEAT 19/12/2019

Aportación a Planes de Pensiones. Planificación fiscal en IRPF

Un plan de pensiones es uno de los instrumentos de ahorro-inversión que le permitirá al beneficiario obtener una cantidad en el futuro una vez que se ha producido una contingencia. Esta contingencia puede ser la jubilación, invalidez, dependencia o fallecimiento.

Pero, ¿qué de interesante es la aportación a un plan de pensiones en la declaración de la renta? Veamos su ventaja fiscal.

Si usted es partícipe de un plan de pensiones y realiza una aportación, la misma reduce la base imponible general del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, por lo tanto, la tributación es menor.

Ahora bien, resaltar que el conjunto de aportaciones a los sistemas de previsión social, planes de pensiones y otros instrumentos similares, no puede superar el importe de 8.000 euros anuales, según establece el artículo 5.3 de la Ley de Planes de Pensiones y Fondos de Pensiones.

La Ley del Impuesto sobre la Renta, igualmente establece un límite máximo de reducción además de este importe. En concreto, el artículo 52 de la LIRPF, establece que la reducción por aportaciones no podrá superar la menor de las siguientes cantidades:

  1. El 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos individualmente en el ejercicio.
  2. 000 euros anuales, anteriormente comentado.

Este límite se aplicará individualmente a cada partícipe integrado en la unidad familiar.

Destacar que en estos límites se incluyen también las contribuciones empresariales imputadas en concepto de rendimiento del trabajo en especie por el promotor de planes de pensiones del sistema empleo.

Plan de pensiones del cónyuge

No podemos olvidar además qué, las aportaciones realizadas a sistemas de previsión social del cónyuge, entre ellos los planes de pensiones, pueden reducir también la base imponible general del contribuyente. Para ello, el cónyuge debe ser el partícipe, mutualista o titular del sistema de previsión

Se establece en este caso un límite de 2.500 euros anuales. Para ello, debe de cumplirse el siguiente requisito: que el cónyuge no obtenga rendimientos netos del trabajo ni de actividades económicas, o los obtenga en cuantía inferior a 8.000 euros anuales.

Cualquiera de los dos, contribuyente aportante o su cónyuge, pueden aplicarse la reducción, aunque ambos no pueden aplicarse la reducción por las mismas aportaciones.

Veamos un ejemplo.

Supongamos que el Sr ‘‘Y’’ realiza aportaciones al plan de pensiones de que es partícipe por valor de 7.500€. También al plan de pensiones de su cónyuge en el que ella es la participe por valor de 3.000€. Sus rendimientos del trabajo ascienden a 30.000€. No tiene rendimientos de actividades económicas. Su cónyuge tiene unos rendimientos por actividades económicas de 6.000€.

El Sr. Y únicamente podrá deducirse de su base imponible las aportaciones a su plan de pensiones con un máximo de la menor de las siguientes cantidades:

  • 000 euros
  • 30% de los rendimientos del trabajo + rendimientos de actividades económicas = 30%s/30.000 = 9.000 euros.

Al ser la aportación de 7.500 euros podrá deducírselos íntegramente de la base general.

Además, el Sr. “Y” podrá deducirse de su base imponible las aportaciones que él ha realizado al plan de pensiones de su cónyuge, hasta con un límite de 2.500 euros, siempre que el cónyuge no obtenga rendimientos netos del trabajo ni de actividades económicas, o los obtenga en cuantía inferior a 8.000 euros anuales.

Por tanto, en el caso de las aportaciones que realiza al plan de pensiones de su cónyuge, el Sr “Y” podrá deducirse 2.500€ de los 3.000 euros que aporta, ya que se cumple con los requisitos establecidos al respecto.

Los 500 euros restantes que no puede deducirse podrá deducírselos ella bajo el límite del 30% s/6.000 = 1.800 euros. Al no superar este importe puede deducírselos el cónyuge en su declaración de la renta.

Como vemos, sin duda las aportaciones a los planes de pensiones son una buena opción para reducir la tributación en el Impuesto sobre la Renta. Si en este año han conseguido ahorrar, es el momento de contratar este instrumento de ahorro-inversión y realizar una aportación.

Impuesto sobre sucesiones de no residentes e ingresos indebidos

Señala la AN que, dentro del plazo de prescripción de cuatro años, si a un no residente se le aplica la regulación estatal en lugar de la autonómica en la liquidación del ISD, puede solicitar la devolución de ingresos indebidos.

Como consecuencia del fallecimiento de un matrimonio, ambos residentes en la Comunidad Autónoma de Madrid, en octubre de 2013, la Administración del Estado gira sendas liquidaciones en concepto de ISD 2009.

La heredera, no residente en territorio español, insta en julio de 2014 procedimiento de devolución de ingresos indebidos. Solicita en su escrito, que se le devuelva la diferencia existente ente el importe liquidado conforme a la normativa estatal, y la cantidad que resulta de aplicar al cálculo de la cuota la normativa autonómica.

Al concebirlas como recursos de reposición, y puesto que ha transcurrido más de un mes desde el día siguiente a la recepción de la notificación del acto cuya revisión se solicita, la Administración inadmite las solicitudes por extemporáneas.

Agotada la vía administrativa, la contribuyente presenta recurso contencioso ante la Audiencia Nacional, que establece:

– Desde un punto de vista formal: el plazo para plantear la solicitud de devolución de ingresos indebidos, ante la falta de regulación expresa, es ejercitable ante la Administración hasta que haya transcurrido el plazo de prescripción.

– Desde un punto de vista material: tal y como señaló en su día la jurisprudencia europea, en el caso de adquisición mortis causa, si el causante hubiera sido residente en un Estado miembro de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo distinto de España, los contribuyentes tienen derecho a la aplicación de la normativa propia aprobada por la CCAA en donde se encuentre el mayor valor de los bienes y derechos del caudal relicto situados en España. Esta misma regla resulta aplicable a los residentes en países terceros no pertenecientes a la Unión Europea ni al Espacio Económico Europeo. Así se consideran inaplicables por la Administración la normativa española del ISD que contenga restricciones que resulten discriminatorias para los residentes en terceros países.

FUENTE: ADN FISCAL

IRPF y mínimo por descendientes

La empresa puso en conocimiento de los representantes de los trabajadores el nuevo calendario laboral y, además, el nuevo horario de la empresa que a partir del 1-1-2019 sería de L a V de 9 a 13.30 y de 15.30 a 19.00 horas. El nuevo horario supone pasar de 1 hora y media a 2 horas el tiempo destinado a la comida y por tanto retrasar en media hora la salida. Durante los dos años anteriores el horario había sido de 9 a 14 horas y de 15.30 a 18.30 horas.

La representación de los trabajadores presenta propuesta alternativa, proponiéndose un nuevo horario que no es aceptado por la empresa. Por ello, disconforme, previo intento de mediación, la representación sindical interpone demanda de conflicto colectivo que es desestimada por el juzgado de social que considera que la empresa se ha limitado a realizar un reajuste de jornada. La representación de los trabajadores Interpone recurso de suplicación ante el TSJ ya que considera que el nuevo horario decidido por la empresa implica una modificación sustancial y que la empresa no ha utilizado el procedimiento adecuado.

Por tanto, la cuestión que se plantea consiste en determinar si la modificación horaria impuesta por la empresa tiene carácter accidental o sustancial y si, por tanto, debe reputarse o no ajustada a derecho.

En supuesto enjuiciado, el retraso en media hora la salida de los trabajadores desde las 18.30 horas hasta las 19 horas no es baladí sino que es un cambio importante, teniendo en cuenta que llevan vinculados a la empresa desde las 9 horas con un horario partido, y el nuevo calendario no retrasa el horario de entrada. Retraso que no se compensa con el beneficio de contar con media hora más para comer pues una interrupción de 90 minutos es más que suficiente. Por otro lado, el tramo horario afectado con la prolongación es el de la tarde (de 18.30 a 19 horas), muy sensible para la conciliación de la vida laboral y familiar de los trabajadores, que pueden estar comprometidos con otros deberes como la atención de hijos menores, compras en establecimientos, etc.

No olvida el TSJ que en numerosos foros se ha venido criticando el horario laboral de nuestro país en relación al que impera en otros países europeos en los que las jornadas laborales finalizan no más tarde de las 18 horas, como medida que favorece esa conciliación de la vida laboral y familiar incluso con las actividades de ocio, culturales, sociales, y de descanso.

Respecto de la resolución del TS que no consideró sustancial un retraso en media hora en la entrada y salida en el trabajo, además de producirse también un correlativo retraso de la hora de entrada, debe tenerse en cuenta que se trata de una interpretación jurisprudencial que tuvo lugar hace 14 años, y en la actualidad impera realizar una más acorde con la protección del derecho a la conciliación de la vida laboral, familiar y personal.

FUENTE: ADN SOCIAL

IVA y deducción de las compensaciones a tanto alzado

El TEAC declara que aunque se esté en posesión del recibo y los bienes hayan sido entregados, el derecho a la deducción nace con el pago de la compensación, sin que sea posible deducir cantidad alguna hasta que se produzca ese hecho.

Una entidad deduce en su declaración-liquidación por el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), la compensación a tanto alzado que había pagado a sus proveedores en Régimen Especial de Agricultura Ganadería y Pesca (REAGP).

No obstante, como consecuencia de una comprobación sobre la deducción, la Administración detecta que, aunque en posesión de los recibos firmados, muchos de ellos no habían sido abonados cuando se produjo la deducción de las cuotas, por lo que se corrige la cuota deducible del sujeto pasivo.

En desacuerdo, el contribuyente entiende que, tal como lo hacía, la única condición que establece la norma para la deducción es estar en posesión del recibo expedido, sin que el pago efectivo sea necesario para ejercitarlo. Interpretación que también a juicio del TEAR de Galicia es la correcta.

Acude la Administración en Alzada en unificación de criterio ante el TEAC el cual en sus fundamentos de derecho entiende

1. Que el ejercicio de la deducción solo puede realizarse cuando el sujeto pasivo esté en posesión de un recibo que el mismo emite y tal recibo, solo puede emitirse cuando se ha pagado la compensación. Esto es consecuencia de que el recibo documenta el reintegro al titular de la explotación agraria, lo que impide que el mismo sea emitido si, aun realizada la entrega de los productos, no se ha producido el pago.

En el caso de que se produzcan pagos parciales por acuerdo entre las partes, es en ese momento cuando el sujeto pasivo, además de emitir el recibo por la cantidad proporcional que corresponda, puede practicar la deducción.

2. La interpretación apuntada no entra en conflicto con lo dispuesto en el art.75.1 y 98.1 LIVA, y que puede llevar a concluir que la deducción, como en los casos generales, se puede practicar cuando el sujeto pasivo está en posesión de una factura que la normativa. En el caso del REAGP, el recibo ha de documentar el pago de la compensación, por lo que lo dispuesto en LIVA Título VIII, debe aplicarse en función de los requisitos que régimen impone a los sujetos pasivos.

FUENTE: ESPACIOASESORIA.COM

Algunos consejos para ahorrar en IRPF antes de que acabe el año.

Esperar el inicio de la campaña de la declaración de la renta, a mediados del próximo año, para preocuparse por lo que debemos a Hacienda en el IRPF por el ejercicio 2019 no es buena idea.

La declaración de la renta se presenta en el año siguiente al que se liquida. Así, de abril a junio de 2020 presentarás el IRPF de 2019. Por eso es ahora, en 2019, cuando puedes tomar decisiones para pagar lo justo en tu declración.

Si quieres pagar menos impuestos en la renta de 2019 sigue estos consejos:

INGRESOS DEL ALQUILER

Hacienda cada vez controla más y mejor los ingresos obtenidos por el arrendamiento de inmuebles. Con el alquiler puedes conseguir un rendimiento negativo y con ello una menor tributación.

Si el resultado es positivo podrás:

– Anticipar a este año gastos que necesariamente tengas que realizar

– Alquilarlo como vivienda permanente, en lugar de por temporadas o a estudiantes, para que así puedas aplicar la reducción establecida.

RENDIMIENTOS DE ACTIVIDADES ECONÓMICAS

Dependiendo del rendimiento de tu actividad económica en este año y de las previsiones para el año siguiente, te puede convenir atrasar las últimas ventas o servicios a 2020 o anticipar gastos a los últimos días de 2019.

Aunque el tipo de gravamen no varíe de un año a otro, diferir rentas de un ejercicio a otro te puede resultar interesante.

COMPRUEBA LAS RETENCIONES PRACTICADAS

Tus pagadores ingresarán en Hacienda en enero las últimas retenciones que te han practicado en 2019. También presentarán el resumen anual informando del total de las retenciones ingresadas a tu nombre.

Conviene que confirmes con ellos el importe de estos datos antes de que los declaren. Así, evitarás sorpresas al revisar tus datos fiscales para presentar tu declaración.

COMPENSA RENTAS Y AFLORA GANANCIAS Y PÉRDIDAS

Hacienda clasifica los rendimientos de tus inversiones en:

– Rendimientos del capital mobiliario (intereses, dividendos, seguros…)

– Ganancias y pérdidas patrimoniales (transmisión de fondos, acciones, inmuebles…)

Dentro de cada grupo te permite compensar los saldos negativos con los positivos. Si el saldo final es negativo, se podrá compensar con el saldo positivo del otro grupo.

En caso de que arrastres pérdidas de años anteriores o de que este año hayas cerrado una operación con pérdidas, puedes aprovecharlas para generar otras ganancias. Así evitarás pagar impuestos por ellas.

PLANES DE PENSIONES

Aportar a un plan de pensiones es la medida estrella para planificar la declaración de la renta. Ofrece mayor ahorro fiscal en el IRPF.

DEDUCCIÓN POR ADQUISICIÓN DE VIVIENDA HABITUAL

Si compraste tu vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013 con una hipoteca, podrás deducir un 15% de lo pagado en el año. El límite máximo de la base de deducción es 9.040 euros. Se incluyen también los seguros de hogar y de vida asociados a la hipoteca.

DEDUCCIÓN POR INVERSIÓN EN EMPRESAS DE NUEVA CREACIÓN

Es la deducción más rentable después de los planes de pensiones y la adquisición de vivienda habitual. La deducción por inversión en nuevas empresas pretende incentivar que los ahorradores apoyen proyectos emergentes. Si inviertes en una startup, podrás beneficiarte de una deducción estatal en el IRPF.

Además, tampoco tributarás por el beneficio obtenido al vender si vuelves a invertir en otra nueva empresa. La mayoría de las CCAA también contemplan una deducción autonómica. Todo son ventajas para facilitar el emprendimiento.

DEDUCCIONES POR DONATIVOS

Se acerca la navidad y en esta época nos acordamos más de los demás. Aunque lo importante es la generosidad, las deducciones en IRPF establecidas para los donativos a lo mejor te animan a incrementarlos. Con un menor esfuerzo económico podrás ayudar a otros.

DEDUCCIONES DE TU COMUNIDAD AUTÓNOMA

El IRPF cuenta con un tramo estatal y otro autonómico. Dentro del tramo autonómico, cada Comunidad puede establecer sus propias deducciones en función de sus intereses.

Las más comunes son:

– Deducción por alquiler

– Por compra de vivienda

– Por inversión en nuevas empresas

– Deducción por maternidad y adopción

– Por gastos escolares

SI ESTAS A PUNTO DE CUMPLIR 65 AÑOS

A esa edad se acerca la jubilación y se pueden tomar determinadas decisiones de inversión. En esos momentos es determinante realizar una buena planificación fiscal:

1) Cuidado al recuperar tu plan de pensiones

Al rescatar el plan de pensiones tendrás que tributar por lo invertido y por los intereses obtenidos. Lo harás como rendimiento del trabajo, al tipo marginal que tengas en ese momento.

Rescátalo cuando ya estés cobrando la pensión pública. De este modo, el tipo marginal que se aplique a la prestación será más bajo que la del salario en activo. Si lo rescatas poco a poco, en forma de renta mensual o con otra periodicidad, es posible que puedas pagar un gravamen muy inferior a tu tipo marginal actual.

2) Aprovecha la exención de las ganancias patrimoniales obtenidas

a) Por transmisión de la vivienda habitual

Si vas a cumplir los 65 años pronto y piensas transmitir tu vivienda habitual, quizá te convenga esperar a cumplirlos. El motivo es que están exentas en IRPF las ganancias obtenidas por los mayores de 65 años por la venta de su vivienda habitual.

Si la vivienda es un bien ganancial y alguno de los cónyuges todavía no ha llegado a esa edad, puede compensar aplazar la venta hasta que ambos tengan 65 años. En caso contrario, el cónyuge menor de 65 años deberá tributar por la mitad de la ganancia patrimonial.

b) Por transmisión de otros bienes

También conviene esperar a cumplir los 65 años si quieres vender cualquier otro bien o derecho y vas a obtener una ganancia patrimonial. Si eres mayor de 65 años y con el importe obtenido en la venta constituyes una renta vitalicia, no tendrás que tributar por la ganancia patrimonial obtenida.

Más de 200.000 autónomos no serán expulsados de módulos tras retrasarse la reforma.

Noticia de última hora: El Gobierno aprobará una prórroga de los actuales límites para 2020 y retrasa la anunciada modificación que sacaría del sistema a la mitad de los actuales beneficiarios.
Actualmente hay 383.869 autónomos que tributan a Hacienda por el sistema de módulos en sectores no agrarios. En su mayoría son pequeños comerciantes con algún trabajador a su cargo (cafeterías, panaderías o peluquerías, entre otros) y transportistas que tributan mediante un mecanismo creado en 1993 para controlar a muchos pequeños empresarios. Aunque cada año más empresarios lo abandonan -de 2015 a 2016 dejaron de tributar con él casi 61.000 contribuyentes-, ahora este colectivo respira aliviado después de que la Agencia Tributaria (AEAT) les haya garantizado que este sistema se mantendrá el próximo año tal cual está, sin producirse una rebaja de los límites de facturación que hubiera supuesto sacar del mismo a 201.145 contribuyentes, el 52,4% del total, según los cálculos de los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha)
Queda pendiente para 2020 la reforma del régimen, ya que durante 2019 no ha podido llevarse a cabo porque el Ejecutivo ha estado en funciones la mayor parte del año. En todo caso, las asociaciones de autónomos asumen que esta será la última prórroga y se acabará implantando la ley de 2016, que rebajaba los límites generales de facturación de los actuales 250.000 euros a 150.000, lo que supondría la salida del sistema de casi la mitad de los actuales beneficiarios. Sin embargo, desde ATA abogan porque esta reforma se haga «paso a paso» y no de golpe; que se vayan reduciendo progresivamente los límites en tres o cuatro años.

Los premios de la lotería de Navidad y la Agencia Tributaria

La Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica, somete a tributación, a través de un gravamen especial, entre otros, los premios pagados correspondientes a las loterías y apuestas organizadas por la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE).

La referida norma establece que los perceptores de estos premios, cualquiera que sea su naturaleza, en el momento del cobro, soportarán una retención o ingreso a cuenta que debe practicarles el organismo pagador del premio, es decir, la SELAE.

Se exigirá de forma independiente respecto de cada décimo, fracción o cupón de lotería o apuesta premiado.

Estarán exentos los premios cuyo importe íntegro sea igual o inferior a 20.000 euros. Los premios cuyo importe íntegro sea superior a 20.000 euros solo tributarán respecto de la parte del mismo que exceda de dicho importe.

La base de la retención del gravamen especial estará formada por el importe del premio que exceda de la cuantía exenta. El porcentaje de retención o ingreso a cuenta será del 20 por ciento.

Así, por ejemplo un premio de 100.000 €, tributaría al 20% sobre 80.000 € (100.000 – 20.000), por lo que se practicaría una retención de 16.000 € y se percibirían 84.000 €.

La SELAE deberá proceder a identificar a los ganadores de los premios sometidos a gravamen, es decir, los que sean superiores a 20.000 € por décimo, independientemente de que el premio haya sido obtenido por uno solo o bien conjuntamente por varias personas o entidades.

En el caso de premios compartidos (grupo de amigos o parientes, peñas, cofradías…), en los que el premio se reparte entre todos los participantes, se deben distribuir los 20.000 € que están exentos, entre todos los beneficiarios en proporción a su porcentaje de participación, y quien proceda al reparto del premio que figure como beneficiario único (o como gestor de cobro) por haberlo manifestado así en el momento del cobro del premio, deberá estar en condiciones de acreditar ante la Administración Tributaria que el premio ha sido repartido a los titulares de participaciones, siendo por tanto necesaria la identificación de cada ganador así como de su porcentaje de participación.

Los contribuyentes del IRPF o los contribuyentes no residentes sin establecimiento permanente que resulten agraciados y hayan soportado la retención en el momento del abono del premio no tendrán que presentar ninguna otra autoliquidación.

Adicionalmente, los contribuyentes no residentes sin establecimiento permanente que resulten agraciados y hayan soportado la retención en el momento del abono del premio podrán solicitar la devolución que pudiera corresponderles por aplicación de un convenio para evitar la doble imposición internacional.

Los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades que obtengan un premio sujeto al gravamen especial deberán incluir, tal como hacían antes del 1 de enero de 2013, el importe del premio entre las rentas del periodo sujetas al impuesto y la retención/ingreso a cuenta del 20% soportado como un pago a cuenta más.

            Fuente: AEAT (05/12/2019)